Capítulo 191. Convenios.
—Son demasiados.
Aranzu alcanzó a llegar al pasillo, mirando a Vito esperarla. Este le revisó un ligero golpe en el rostro. La demon solo negó al ver que él contaba con golpes mucho más grandes que el suyo, y aún así se preocupaba por un raspón.
—Te dije que viniéramos mañana— le reprochó en una broma que pretendió brindar alivio.
Vito escuchó fragmentos de concreto seguir cayendo y la tomó de la mano para poner distancia con ese posible riesgo de derrumbe.
—¿Por qué te ayudó?— indagó Salom