Había sido una pesadilla, James no estaba pasando por el mejor momento de su vida, la culpabilidad, el resentimiento y la ira le estaba consumiendo. Los niños que apenas tenían siete y ocho años, empezaban a preguntar dónde se habían llevado a su mamá y yo lo único que podía contestar es que estaba en un lugar dónde la estaban cuidando, se me partía el corazón. Max y yo nos quedamos con los niños en la suite del hotel mientras James se estaba encargando de todo, llamar a los familiares de Chiar