Todo era tranquilidad, todo, era paz, ya no sentía frío ni tenía miedo. Al principio no sabía que estaba sucediendo, me encontraba en un lugar que reconocía a la perfección, estaba en el patio de mí casa, dónde crecí y viví felizmente con mi familia. No entendí muy bien por qué estaba aquí o si era algún recuerdo, pero se sentía tan bien que quería quedarme aquí eternamente. Me acerqué al columpio, era cómo si algo me empujara hacia él, recordaba cómo si fuera ayer las veces que papá me columpi