No me arrepiento por nada del mundo haber tomado todas esas decisiones que me han llevado hasta dónde estoy, no ha sido fácil nada fácil poder llegar a sentirme tan feliz como lo estoy ahora, pero cada día me recordaba lo mucho que lo deseaba. Por las noches pedía que se acabara todas mis penurias, mi dolor, que mi familia pudiera ser feliz y estar sana para poder disfrutar cada día. Si no hubiera decidido ir a Nueva York para encontrar una mejor vida nunca hubiera conocido al amor de mi vida,