*James*
Tamara se había levantado temprano, poco habitual en ella, su ausencia en la cama fue lo que me hizo levantarme y cómo anoche salió con las chicas supuse que se iba a quedar mucho más tiempo en la cama. Cuando llegué a la sala ella ya estaba desayunando, es preciosa hasta cuando se mancha la boca con la mermelada.
— Te has levantado muy pronto ¿No? —digo sorprendiéndola.
— No tenía mucho sueño —sonríe de oreja a oreja, me gusta verla así, feliz.
— Llegaste tarde anoche, ¿Lo