—Te voy a quitar ese grillete, encontré la llave, tuve que volver a revisar sus bolsillos. Creo que ese animal lo apretó de más—. Fue a sacar unas pinzas de un armario que había en la misma sala, la llave no sirvió para nada.
«Levante mi pie para poder ver mi tobillo, no le había dado importancia ¿Cómo es posible que no sintiera nada? Se veía un feo color morado oscuro y el grillete incrustado en mi piel, debajo estaría en carne viva, se me había hinchado más de la cuenta, no sentía más que una