—Se atrevió a golpearte, mi pequeña, solamente por salvar a ese hombre, no me has respondido ¿Era tu amante?—.
«Ethan se inclinó un poco sobre mi oído, su voz era suave y calmada, daba igual si me hubiese gritado, mis nervios estaban descontrolados, me llevó de nuevo al sofá e hizo que me sentara».
—Realmente no me importa, no cambiará lo que siento por ti—.
«Mi cuerpo se sacudía involuntariamente, sentí una gran incomodidad en la parte baja de mi vientre, lo siguió un dolor agudo que duró unos