—Alexander, ella te necesita, tienes que ser fuerte, llegaste hasta aquí, no te desmorones ahora. Amigo, mira quienes vinieron—.
—Alexander— La voz de su madre lo hizo reaccionar.
«Levanté la cabeza, era mi familia y Sofia, habían visto cómo llegó Audra y el bebé, sus caras reflejaban el mismo miedo y preocupación que tenía yo».
—Están todos aquí—.
—Por supuesto que sí ¿Dio a luz ya con ustedes?— Angel se adelantó al grupo.
Al ver que Alexander no decía nada, Johnson fue quién les contó todo.
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