Leandro
—Me has dejado, prometiste no hacerlo. ¿Por qué me dejaste?
—Liah…
—No me amas, nunca lo hiciste. Solo me usaste para tu venganza contra Kira. —No es cierto—. Me dejaste sola, dejaste que me lastimaran. No me amas.
—No es cierto, te amo. ¡Liah!
Desperté, adolorido, asustado y desorientado.
—Liah, mi rosa, ¿a dónde está? —Observo todo a mi alrededor.
Nada se me es familiar.
—¡Corran! —grita alguien afuera —. Alguien armado en una de las habitaciones, parece que hay heridos.
«¿Heridos?,