Leandro
Estoy harto de estar aquí, quiero salir, ocuparme de mi mujer y mis cosas. Quiero saber en qué terminó todo este desastre.
—No has comido nada — dice mi tía —. Te vas a enfermar por no comer.
—No quiero, no tengo hambre. Además, sobreviví a un disparo y a una infección. ¿Crees que moriré por no comer?
—Qué genio tienes.
—Es lo que hay, no puedo hacer nada.
—Estás enojado con el mundo.
—No. Estoy enojado con la situación y con ustedes por mentirle a mi mujer y no medir las consecue