Mi Caty.
Catalina abrió los ojos despacio, todavía confundida entre sueño y realidad.
Por un momento pensó que todo lo ocurrido la noche anterior había sido un sueño... pero bastó con girar la cabeza para recordarlo.
Julián dormía al otro lado de la cama, de lado, con una mano bajo la almohada y la camisa arrugada.
El simple hecho de verlo allí, tan cerca, le provocó un vuelco en el pecho.
Había en él una paz que contrastaba con su propio desorden interno, una serenidad que parecía alcanzarla sin tocarl