Adoratta
Todas nuestras acciones traen consecuencias con las que debemos lidiar…
Su mano aprieta mi cuello, con mucha fuerza, extiendo los músculos escalenos procurando que no me rompa la tráquea. Sus ojos se oscurecen y por un momento pierdo las ganas de luchar frente al espectáculo. Empiezo a perder aire, poco a poco. No quiero rendirme, pero él no es un hombre cualquiera, es un tipazo que no me pasa desapercibido y acabo de ofenderlo como si fuese una piltrafa. Va a asesinarme. Si no lo hac