Marco
Reajustar nuestras vidas puede ser difícil, pero ya no viviremos en tinieblas…
El aire en los calabozos subterráneos de la mansión es denso, cargado de olor a moho, óxido y el miedo rancio de los que saben que sus vidas se miden en minutos. El goteo de una tubería rota en alguna parte del pasillo marca un compás monótono que solo altera el sonido de mis botas contra el cemento. A mi lado, mi padre camina apoyándose en su bastón de empuñadura de plata. Su paso es lento, pero firme; la mira