Adoratta
El final del relato, y el comienzo de mi historia…
De niña nunca tuve un anhelo, tampoco una esperanza de vida para poder suspirar por ello, pero al abrir los ojos al mundo real, ese que es verdadero, doloroso, pero que te ofrece una gama de oportunidades apenas lo descubres. Las cosas cambiaron un rango de trescientos sesenta grados.
Y, aunque existen cosas que no se superan por completo, el mundo y la vida te ensenan a dejarlas atrás para que mas adelante le puedas encontrar una solu