Daniel miró tal escena, sintió que algo estaba ahogándolo, si hubiese podido matar a Felipe, seguro lo hubieran hecho, pero seguía en shock.
—¡Daniel! ¿Dónde estabas?
Anne se giró a mirarlo, sus ojos se abrieron enormes.
—¿Tú que haces aquí, Daniel?
El hombre se acercó.
—Vine a buscarte, estaba angustiado.
Vieron una camioneta y de inmediato apareció Alex y los guardias.
Fueron a casa.
Anne bañó a Matías, lo alimentó y lo tranquilizó antes de hacerlo con ella misma, Felipe estaba a su la