Felipe estaba a punto de llamar a Leonel y pedirle ayuda, el teléfono de Anne estaba apagado, no había rastro de ella, cuando escuchó que llamaron a su móvil, Felipe respondió.
—Hola.
—¿Quieres ver a tu esposa e hijo? —esa m*****a voz era horrible, Felipe sintió que le daría un paro cardiaco en cualquier momento.
—¡¿Quién eres?! ¿Qué quieres?
—Dos millones de dólares, hoy, antes del anochecer, en efectivo.
Felipe sintió que le faltaba el aliento.
—Quiero hablar con mi esposa.
Toni fue a buscar a