Al día siguiente, cuando Anne despertó, vio a Felipe a su lado, ella se levantó tan rápido como pudo. Y él despertó al instante.
—¿Cómo estás?
—Bien.
Anne fue al cuarto de baño, cuando salió, estaba vestida, miró a Felipe que estaba eligiendo su ropa.
—Felipe, ¿Ya has visto lo de tu departamento? Me gustaría que Daniel pudiera irse, cuanto antes.
Felipe la miró intrigado, sin entender su prisa.
—Sí, ya lo vi, en dos semanas ya podrá mudarme, ¿Sucede algo? ¿Se pelearon? Podría conseguir un