Anne y Felipe llegaron al hospital, Felipe tenía al niño en brazos que lloraba, asustado, entraron a urgencias ambos se quedaron con él.
Debían coser su herida, aunque era pequeña.
Anne comenzó a cantarle y poco a poco el niño fue olvidando todo mientras sonreía a Anne.
Pronto Matías estuvo mejor, Anne lo cargó, lo colmó de besos.
—¡Anne! Salvaste a nuestro hijo, eres mi heroína, gracias, mi amor.
La voz de Felipe se rompió en llanto, ella acarició su rostro, él los abrazó. Si los hubiese p