Quince días después.
Anne y Felipe miraban a Sarah, la trabajadora social y Matías. Estaban sentadas sobre una manta, en aquel jardín de ese parque, haciendo un picnic, y jugando. Anne tenía una mirada nostálgica, Felipe estuvo seguro de que le dolía, él quería cambiar su tristeza, la abrazó.
—Tú eres muy importante para Matías, él te ama.
—Lo sé, es solo que, bueno, no sé, hay algo en mí. Llámame loca, pero siento como si tuviera miedo, una ansiedad que me consume respecto a Sarah, quisiera