Anne abrió los ojos, miró al otro lado de la cama, él no estaba ahí, pero en aquella mesa que fungía como un pequeño comedor, estaba el desayuno listo.
Se levantó desnuda, caminó al cuarto de baño y entonces lo vio, bañándose en la regadera, sonrió al verlo, le gustaba como las gotas de lluvia bañaban su cuerpo.
Anne respiró.
«¿Qué está pasando conmigo? ¿Estoy rindiéndome? No puedo perdonarlo por eso, solo es sexo y nada más, las personas tienen sexo para bajar el estrés, eso no significa nad