Anne retrocedió un par de pasos, mirando sus ojos, Felipe entró y miró a todos lados.
—¿Estás sola? —exclamó intrigado, pero parecía que su mirada espiara a todas partes.
Anne lo miró confusa, luego de un segundo, lo comprendió.
—¿Pues, con quién piensas que estoy?
Felipe la miró fijamente, iba a hablar, titubeó.
—Ah, ¿Crees que mi amante está conmigo? —exclamó indignada—. Bien, ¿Por qué no buscas en el cuarto de baño? Busca en el clóset, o en el balcón, ¡Busca debajo de la cama! ¡Eres paté