Al día siguiente, Felipe estaba vistiendo a Matías, luego de bañarlo, Matías trataba de anudar las cintas de sus zapatos, pero era imposible, Felipe se reía de la forma en que lo hacía, le enseñaba lentamente, pero al final, terminó por atarlas él mismo.
—Papi, ¿Y mi mami es bonita?
—Matías, Anne no es tu mami, pero… es muy buena persona, y, sí, es muy bonita —dijo al recordarla
—¿Y me va a querer mucho? —exclamó con tal rostro de súplica, que Felipe sintió ternura y miedo, si Anne no estaba