Alex y Jazmín se alejaron con rapidez, y la vieron con ojos asustados.
—¡¿Qué demonio es esto?! —exclamó.
Felipe y Daniel jugaban baraja, Anne estaba sentada al lado de ellos, que estaban frente a frente, estaba temerosa, habían apostado por mucho, quien la llevaría a casa. Solo quería irse a casa, con Daniel, sentía que no soportaría a Felipe, no por mucho tiempo.
Daniel exclamó su victoria, pero Felipe tenía cara de póquer, cuando le mostró una flor imperial corrida, Daniel borró su sonrisa