La llamada terminó, pero la mente de Valeska estaba de nuevo invadida por demasiados pensamientos. Ellos flotaban en medio de su mente sin darle tregua. Las palabras del detective se repetían una y otra vez en su mente.
Se estaba enfrentando a un enemigo mucho más grande de lo que ella imaginó en el pasado. Pero, si lo pensaba bien, esto justificaba la actitud tan petulante de ambas mujeres, pues, si un hombre tan peligroso las estaba apoyando, eso significaba que si perdían ese apoyo, dejarían