El corazón de Valeska se detuvo por un segundo. Fue apenas un latido ahogado, una pausa en el pecho, pero lo suficiente como para hacerla contener la respiración mientras sus ojos se clavaban en los del médico.
—¿Qué tipo de noticias? —repitió, esta vez con la voz más tensa, como si necesitara sostenerse de las palabras para no desplomarse ahí mismo.
El médico bajó la vista a los papeles, como si buscara las palabras correctas para no causar más daño del necesario. Luego volvió a alzar la mirad