—Yo tengo la cara dura y no me da vergüenza, pero me preocupa que los parientes pregunten: '¿Vives en un barrio tan bueno y ni siquiera tienes lavadora?' No puedo decirles que no tenemos dinero, que mis padres nos ayudaron con la casa y ya no pueden más, y que mis suegros tampoco han podido ayudar mucho...
—Cuando estos parientes se vayan después de la fiesta, irán contando chismes por todos los pueblos. A Johan y a mí no nos importa, total casi nunca volvemos allá, pero me preocupa que usted pi