Sofía entró tras Mateo, su corazón latiendo con fuerza. Aunque sabía que la villa era grande, espaciosa y luminosa, era la primera vez que estaba dentro. El estilo de decoración era americano, con una paleta de colores principalmente en tonos grises, marrones, blancos y negros, discreto pero que resaltaba el lujo en detalles sutiles.
Sofía, que había tomado una clase de apreciación artística en su segundo año, reconoció las pinturas de artistas famosos en las paredes. Los muebles y decoraciones