Capítulo 23: Problemas y más problemas. I
Débora Baker siempre había sido una mujer de control, de inteligencia calculada, y, sobre todo de una influencia que pocos podían imaginar. En cuanto regresó al país, lo primero que hizo fue poner en marcha su red de contactos en los medios de comunicación. Sabía que el escándalo de su hijo Damián podría arrastrar el apellido de la familia y arruinar el trabajo de toda una vida, esa misma vida que había construido bajo la premisa de la perfección, la imagen inquebrantable.
Lo primero fue hacer que los periodistas se olvidaran de la historia. En una cena con un par de empresarios de la comunicación, que ya la conocían de años, Débora usó su elegante presencia y su habilidad persuasiva para cambiar el rumbo de las noticias. Pidió que, al menos por un tiempo, se paralizaran las publicaciones que pudieran dañar la imagen pública de Damián. Un par de pagos discretos, acompañados de favores en otras áreas, bastaron para que los periodistas que habían comenzado a investigar a fondo el caos e