El día dieciséis comenzó antes de que la luz cambiara.
Erika ya estaba despierta cuando el sistema ajustó la iluminación a las 07:00, pero no abrió los ojos de inmediato. Permaneció inmóvil, recostada de lado, con la respiración controlada, como si estuviera midiendo algo que no se podía ver.
No había tenido una noche tranquila.
Pero tampoco había sido caótica.
Había sido… reveladora.
Esa era la palabra que no terminaba de gustarle, pero que encajaba con precisión incómoda.
Abrió los ojos final