**KLAUS**
Yo solo podía acompañarla, sostenerla en silencio mientras el peso de la realidad se hacía más pesado, más tangible. Y en esa espera, comprendí algo más profundo: que la vida, con toda su crueldad y su belleza, siempre termina revelando sus secretos, y que el valor de enfrentarlos, por difíciles que sean, siempre será la única opción verdadera.
No estaba preparado para verla así. Desde el momento en que cruzamos las puertas del hospital, su paso se volvió más lento, sus manos temblaba