**KLAUS**
Sus ojos, llenos de incertidumbre segundos antes, se encontraron con los míos. En esa mirada, pude discernir una aceptación silenciosa, una capitulación sin palabras a la situación. Parecía resignada a su destino.
Una sonrisa se dibujó en mis labios. Sabía que la victoria era inminente, que el tiempo jugaba a mi favor. El camino estaba allanado. De regreso a la suite, mientras nos deteníamos frente a la puerta, justo antes de despedirme de ella, una idea cruzó mi mente. Una posibilida