Fabrizio le dio una mirada severa a su madre al ver sus claras intenciones de decir otro comentario mal intencionado. Él estaba más que acostumbrado a su forma de ser y hace mucho tiempo había dejado de afectarlo, pero no por eso iba a permitir que incomodara a Cloe.
—¿Y cómo estuvo su viaje? —preguntó Cloe con una sonrisa amable.
Nadie se atrevería a negar que ella estaba haciendo su mejor esfuerzo. No solo se había tomado la molestia de interrogarlo hasta el cansancio para preparar lo que a s