Cloe sentía que podía a estallar en cualquier momento. Su barriga estaba enorme y apenas podía verse los pies. Tampoco se sentía muy atractiva, aunque si lo decía en voz alta, Fabrizio se aseguraría de convencerla de lo contrario… y sí que tenía métodos muy entretenidos.
Fabrizio y ella habían decidido esperar hasta después del embarazo para casarse y esa había sido una decisión sabia. El embarazo estaba resultado toda una aventura y la había unido aún más a Fabrizio, pero no todo había sido má