Tras una serie de ofertas irrisorias y discursos obsoletos en una campaña desesperada, el resultado en las urnas corporativas fue contundente. Luis Suárez alcanzó únicamente el diecisiete por ciento de la votación general emitida por los accionistas. David, manteniendo su característico rostro sereno y fingiendo una leve sorpresa ante los medios, alcanzó un aplastante sesenta por ciento, consagrándose como el ganador absoluto y presidente ratificado.
Al recibir el acta de nombramiento oficial f