Mundo de ficçãoIniciar sessãoIGNACIO
Después de aquel fin de semana maravilloso con Monserrat, sentí que ya no podía seguir callando. Habíamos reído, descansado, recordado lo mejor de nuestra historia y hasta me permití olvidar por unas horas el peso que llevo en el pecho desde hace semanas. Pero la verdad siempre vuelve







