— ¿Qué estás diciendo? —preguntó temerosa.
—Resumiré lo que haremos, no tenemos mucho tiempo y debemos salir cuanto antes de este lugar —dijo con desparpajo—, le escribirás una nota a ese hombre expresando que prefieres al dinero que a él y nosotros nos iremos tranquilamente.
— ¿Por qué quieres robarlo? No lo necesitas y esa mujer te está dando dinero.
—Sí, pero eso es algo que él no debe saber. Lo único que entenderá es que te has largado con su dinero— Ella frunció sus cejas—. No me digas que