Naia jamás había viajado en un avión privado, menos que alguien le dijera que ahora le pertenecía. Se quedó sorprendida del lujo y comodidad. Aún estas cosas la abrumaban, y le daba vergüenza ordenar, aunque Matthew lo hacía con demasiada naturalidad, a veces parecía como si las otras personas no le interesaran, cómo si sólo ella y sus bebés fueran importantes para él, incluso la Siderúrgica había tomado un segundo lugar, porque cada vez iba menos a trabajar y había escuchado que delegaría a St