Naia dormía plácidamente, ya había pasado una semana desde que había sido hospitalizada, y aunque el médico había dicho que sólo permanecería durante dos días, esos se convirtieron rápidamente en siete. Pero no fue por sugerencia médica, sino por seguir las indicaciones de Matthew quien deseaba que Naia recibiera cuidado profesional las veinticuatro horas. Además, eso le daba tiempo de poner sus manos sobre situaciones y asuntos que requerían de su intervención.
La diferencia es que ahora Leo d