—Presidente, la señorita Miller ha llegado —anuncia Marguerite luego de llegar a la oficina.
Se sorprendió al ver que esa mujer salía de la cafetería luego de despedirse de Naia, por tanto, habían llegado casi juntas pero sin hablar entre sí, aunque le molestaba un poco la sonrisa de burla que tenía en su semblante al verla. No obstante, se mantuvo estoica para no demostrar cuanto le desagradaba aquella ex novia de su jefe, y es que esta animadversión no resultaba reciente, la había sentido des