Naia estaba un poco nerviosa, no había regresado a la fábrica desde el día de aquella reunión con los trabajadores y no había sido muy útil su presencia en aquella ocasión, puesto que sólo había servido para fomentar malos entendidos que afectaban a Matthew y para protagonizar una escena un tanto bochornosa. Fue en este momento en el que recordó a George, aquel quien le había ofrecido su amistad, para luego utilizarla de acuerdo con su conveniencia. No dejó que sus pensamientos siguieran ese ca