La mujer meneó la cabeza y frunció los labios haciendo que se marcaran algunas líneas de la edad.
—Entremos, esto lo tenemos que discutir con toda la familia.
Naia observó a Matthew sin entender qué estaba sucediendo. Incluso observó al niño y a él, en verdad había un parecido, pero no lograba ver cómo esa similitud no sería igual a otro hombre con un tono de ojos similar, más en un país en donde las personas se caracterizaban por su tono de piel pálido y sus ojos claros.
Al ingresar, en la sal