Ya había transcurrido una semana de convivencia. Los tres en el apartamento era como si en realidad fuesen una familia, pero además de los besos y algunas caricias, nada más había sucedido entre los dos. Naia aún no se sentía preparada y Matthew no deseaba forzarla. Había algo en ella que no lograba entender en relación con su comportamiento y con esa renuencia a tener un contacto físico más profundo. No obstante, él aceptaba y aguardaba por el momento en que pudiera derribar esas barreras invi