—No lo sé, piensa que tal vez estoy siendo un hombre responsable, si no hubiera frenado el automóvil a tiempo la situación pudo ser mucho peor. Además, te ofrecí dinero como compensación y no lo aceptaste, entonces piensa que te lo estoy entregando por partes.
Ella apretó los labios, aun así sus ojos brillaron por la humedad, pero asintió.
En definitiva él era una buena persona, le había dado la mano en el momento en que más lo había necesitado, y poco a poco se estaba convirtiendo en un ángel