El sonido de aquella voz atravesó a Isa como una descarga eléctrica.
No era posible.
Durante años había imaginado ese timbre en sueños, en recuerdos fragmentados, en los silencios más dolorosos de la madrugada. Había reconstruido mentalmente cada inflexión, cada pausa, cada matiz… y aun así, escucharla de verdad resultaba irreal.
Le temblaron las rodillas.
Papá…
La palabra salió quebrada, apenas audible.
Adrián dio un paso inmediato hacia ella.
Isa, cuelga ahora.
Ella levantó una mano, exigiénd