Evelyn había olvidado por completo a la familia Hayes.
Después de decidir cortar todos los lazos con ellos, había bloqueado cada posible medio de comunicación. Llamadas, mensajes, correos electrónicos… todo. Para ella, ese capítulo de su vida estaba cerrado.
Y, sinceramente, la vida había sido tan… Roman últimamente que ni siquiera se había dado cuenta de lo poco que pensaba ya en ellos.
Hasta ahora.
Por alguna razón, la curiosidad se agitó en su pecho.
—¿Qué clase de noticias? —preguntó de nue