Los días pasaron en un borrón.
Evelyn los atravesaba por instinto, sus pensamientos regresaban constantemente a Nathan y al contenido de aquel pendrive. Incluso cuando se obligaba a concentrarse, algo siempre la apartaba de nuevo.
Estaba tan distraída que la gente a su alrededor lo notaba.
Pero hacía todo lo posible por mantener la compostura, aportando su opinión cuando era necesario en las reuniones, sin dejar que la distracción se notara del todo.
Al menos, hasta ahora.
La sala de conferenci