SERA
Kai estaba parado frente al pasillo cuando salí de mi habitación. Estaba vestida para ir a trabajar y lista para empezar el día, pero mi mente seguía fija en el recinto del desfile de modas, justo en aquel pasillo donde Marcus había decidido que era el mejor lugar y momento para decirme esas palabras.
Quería sentirme feliz; al fin y al cabo, mis sentimientos por él por fin estaban siendo correspondidos. Pero no era así, y en su lugar sentía culpa, una culpa por algo que ni siquiera lograba