CAPÍTULO 15: EL PRECIO DE LA INOCENCIA (POV ALEXANDER)
La puerta de la suite se cerró con un estruendo que pareció sacudir los cimientos del hotel, pero el verdadero terremoto estaba ocurriendo dentro de mi pecho. Cargaba a Isabella como si fuera un trofeo de guerra, una criatura de agua y fuego que acababa de humillar a Viktoria y de reducir mi autocontrol a cenizas frente a todo el personal del hotel.
Estaba empapado. Mi traje de tres mil dólares estaba arruinado, mis zapatos pesaban por el