Mientras Kato rastreaba la ubicación, el teléfono de Cheeto vibró. Era un mensaje de Cristina, desde Cashland.
Lo leyó dos veces antes de pasárselo a Alina sin decir nada.
“Señorita, perdóneme por molestarla en este momento. Llegaron unos abogados con la señora Mariza. Dicen que tienen una orden. Están sacando sus cosas de la casa. Don Martín discutió con ellos y la señorita Cindy llamó a la policía contra él. No supe a quién más avisarle”.
Alina leyó el mensaje con la cara inmóvil. Adentro,