Maris estaba segura de que Paul la había visto. En el pasado, siempre que coincidían, él no se apartaba de su lado para asegurarse de que estuviera bien. Pero esta vez la ignoró.
Por su parte, Paul no había decidido si valía la pena seguir invirtiendo tiempo en una relación unilateral. Siempre la había apoyado incondicionalmente, mientras que ella solo tenía ojos para su primo. Era únicamente cuando Oliver desaparecía del panorama que ella volteaba a verlo.
Toparse con esa mirada de súplica l